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domingo, 7 de febrero de 2021

CÓMO SE IMPACTAN ENTRE SÍ LA FILOSOFÍA Y LA ACCIÓN

Tema en la 4º Unidad
Fuente: Texto Filosofía IV Medio - Mineduc Santillana págs. 84 - 85


Una de las reflexiones más complejas de la filosofía occidental tiene relación con las acciones: ¿qué son?, ¿qué las determina?, ¿cuál es su efecto? La pregunta acerca de si hay o no principios éticos fundamentales que determinen toda acción o, más bien, si son las acciones las que modifican los principios éticos es de gran actualidad. El desarrollo de tecnologías como la inteligencia artificial y la modificación genética de los alimentos, por ejemplo, ponen en entredicho verdades asumidas por la ciencia y la filosofía. En este nuevo y cambiante contexto, los filósofos se ven desafiados a construir respuestas y argumentos para
tomar decisiones que impacten en la vida de los sujetos. ¿Son los principios éticos definitivos e inalterables? ¿Quién los define y cómo?


Recurso 1: Racionalismo versus empirismo


El filósofo empirista David Hume distinguió dos enfoques de la filosofía moral (aquella que estudia las acciones). Esta distinción refleja perspectivas contrapuestas acerca de la relación entre la razón y las acciones.

La filosofía moral, o ciencia de la naturaleza humana, puede tratarse de dos maneras distintas. […] La primera considera al hombre primordialmente como nacido para la acción y como influido en sus actos por el gusto y el sentimiento, persiguiendo un objeto y evitando otro, de acuerdo con el valor que estos objetos parecen poseer, y según el modo en que se presentan […]. Estos filósofos eligen los casos y observaciones más llamativos de la vida cotidiana, contrastan adecuadamente caracteres opuestos y, atrayéndonos a los caminos de la virtud con visiones de gloria y felicidad, dirigen nuestros pasos por estos caminos con los preceptos más sensatos y los ejemplos más ilustres. […] La otra clase de filósofos considera al hombre como un ser racional más que activo, e intentan formar su entendimiento más que cultivar su conducta. Consideran a la naturaleza humana como un tema de especulación, y la estudian con minucioso escrutinio para encontrar los principios que regulan nuestro entendimiento, excitan nuestros sentimientos y nos hacen aprobar o censurar cualquier objeto, acción o comportamiento concreto. […] Es indudable que, antes que la filosofía precisa y abstracta, será la fácil y asequible la que disfrutará de la preferencia de la mayor parte de la humanidad, y será recomendada por muchos no solo como más agradable, sino también como más útil que la otra. Tiene mayor papel en la vida cotidiana, moldea el corazón y los sentimientos y, al alcanzar los principios que mueven a los hombres, reforma su conducta y los acerca al modelo de perfección que describe.
Hume, D. Investigación sobre el conocimiento humano (1748)


Recurso 2: Las tecnologías interpelan a la filosofía 


Peter Singer reflexiona sobre la importancia de la filosofía práctica en tiempos en que las tecnologías cuestionan verdades aceptadas y pueden modificar los límites éticos establecidos. Por ejemplo, el uso del ADN recombinante, que hace posible mejorar una especie mezclando su ADN con el de otra. Las ideas de Singer han sido controversiales por abordar temas como la eutanasia, la eugenesia y el especismo, pero también han movilizado importantes reflexiones y definiciones acerca del poder y el deber.

El nivel hasta el que se puede discutir filosóficamente un tema de forma útil depende del tipo de cuestión de que se trate. Algunas cuestiones son polémicas principalmente debido a que se discute sobre hechos. Por ejemplo, si debería permitirse o no la liberación de nuevos organismos creados por la utilización del ADN recombinante parece depender en gran medida de si estos organismos suponen un riesgo serio para el medioambiente o no. Aunque los filósofos pueden carecer del conocimiento técnico para afrontar esta cuestión, aun así quizás puedan decir algo útil sobre si es aceptable correr un determinado riesgo de daños medioambientales. Sin embargo, en otros casos, los hechos son claros y están aceptados por ambas partes; son los puntos de vista opuestos a nivel ético los que dan lugar a discrepancias sobre lo que se debe hacer. Es entonces cuando el tipo de razonamiento y de análisis practicado por los filósofos puede tener un papel real.
Singer, P. Ética práctica (1980)


Recurso 3: Diálogo contemporáneo con el idealismo


Según la alegoría de la caverna de Platón, el alma habita un mundo en que conoce las ideas (aideia) universales, perfectas e inmutables acerca de todas las cosas del mundo sensible. La suprema idea del bien es anterior, principio y fin de todos los objetos y acciones del ser humano. Judith Butler, filósofa posestructuralista estadounidense, ha escrito sobre política y ética, abriendo espacio a la reflexión en torno al feminismo y la teoría queer. En su obra Cuerpo aliados y lucha política dialoga con Platón al poner en relación la lucha social con la teoría de las ideas, evidenciando matices y paradojas.

Exigir justicia es, qué duda cabe, algo que demanda fuerza; pero además implica a los activistas en una cuestión filosófica de primer orden: qué es eso que llamamos justicia y a través de qué medios se puede plantear, entender y aceptar como tal  


[…]. Es muy posible que la exigencia de justicia esté presente en cada una de esas relaciones y que, al mismo tiempo, vaya necesariamente más allá de ellas. Esta es una concepción platónica, desde luego, pero aun no estando de acuerdo con la teoría de las ideas puede verse que aquí entra en juego de diversas maneras. Porque, cuando los cuerpos se reúnen con el fin de expresar indignación y representar su existencia plural en el espacio público, están planteando a la vez demandas más amplias: estos cuerpos solicitan que se los reconozca, que se los valore, al tiempo que ejercen su derecho a la aparición, su libertad, y reclaman una vida vivible. Como es natural, para que este tipo de reclamaciones sean registradas como tales han de darse ciertas condiciones.
 

Butler, J. Cuerpos aliados y lucha política. Hacia una teoría performativa de la asamblea (2015


Recurso 4: La libertad desde la filosofía mapuche


Ziley Mora, escritor, etnólogo y filósofo, se ha dedicado a investigar la sabiduría mapuche. En su libro, Filosofía mapuche. Palabras arcaicas para despertar el ser, propone comprender al mapuzungun como una lengua que lleva a «transformar y transformarse, una energía para hacer arder y seguir modificando la creación del mundo». Con esta comprensión define, por ejemplo, el concepto de libertad en mapuzungun:

: Kidu ngünewün (quisu ñenehuen). s. 

«Libertad».
Literalmente se traduciría como «hacerse dueño de sí mismo» (De kidu: adj. «mismo», «propio», «solo»; ngüne «dueño», «señorío»). Otra traducción etimológica sería
«gobernarse por sí mismo», «gobernarse uno por sí solo». Con todo, lo fundamental que permanece en pie con la noción mapuche de libertad es la de esta como la de una
facultad humana que se debe cultivar y no como un estado o una condición externa al hombre, que lo habilitaría para un obrar o un no obrar. A diferencia de esta concepción judeocristiana y grecolatina de libertad, la mapuche es la de una capacidad generada por la voluntad y el esfuerzo humano para alcanzar la gobernabilidad, la autonomía y el señorío de sí mismo; capacidad que se desarrolla (nunca es innata ni es nunca un don) para con ella lograr la autoposesión. Y de este modo poder el sujeto poseer al destino, en vez de ser poseído por este.


Mora, Z. Filosofía mapuche. Palabras arcaicas para despertar el ser (2001)


Actividades:


1.- ¿Qué distinción hace Hume en el Recurso 1?
Considerando esa distinción, revisa los Recursos 2, 3 y 4 y aplícala a las ideas que cada filósofo plantea. ¿A qué clase de filosofía correspondería lo que expone cada uno de ellos? Fundamenta.
2.- A partir del Recurso 3, ¿crees que la justicia demandada por quienes se manifiestan en el espacio público se corresponde con la teoría de las ideas de Platón?, ¿por qué?
3.- Relee el Recurso 4 y define con tus palabras qué es la libertad para el pueblo mapuche. 

Luego, comenta con un compañero: ¿hay situaciones de sus vidas en que ustedes ejerzan la libertad como la entiende el pueblo mapuche? 

Si la respuesta es sí, señalen cuáles. Si la respuesta es no, ¿a qué creen que se debe?


ENTRE LA TEORÍA Y LA PRAXIS

Actividad 1 correspondiente a la 4º Unidad del Programa.
Fuente: Programa de Filosofía Mineduc


¿LA FILOSOFÍA ES SOLO TEORÍA?


Atención a estos mini textos de Aristóteles y Karl Marx:

- “El sabio puede ejercer la contemplación incluso estando en aislamiento, y, cuanto más sabio sea, más puede que lo haga; mejor si tiene colaboradores, pero, con todo, él es el más autosuficiente. Por tanto, hasta donde alcanza la contemplación, también lo hará la felicidad; y en quienes se da la contemplación en mayor medida, también se dará el ser feliz”. (Aristóteles, Ética a Nicómaco, Editorial Alianza, Madrid, 2005: p. 306).

- “Los filósofos se han limitado a interpretar el mundo de distintos modos; de lo que se trata es de transformarlo”. (Karl Marx, Tesis sobre Feuerbach, en La ideología alemana, Ediciones Grijalbo, Barcelona, 1970, trad. Wenceslao Roces, p.668).

A continuación, guía para reflexionar:

- ¿Cómo se alcanza la felicidad según Aristóteles?
- ¿Cuál es la crítica de Marx a los filósofos?
- ¿Están de acuerdo con esa crítica? ¿Por qué?
- ¿Interpretar el mundo no es, en alguna medida, transformarlo?
- ¿Hay ideas filosóficas que hayan transformado el mundo? ¿Cuáles?
- ¿En qué medida las ideas filosóficas dan forma al mundo en el que vivimos?


La primera parte de la actividad consiste en darse cuenta cómo algunas ideas filosóficas han impactado en el mundo, tanto social como individualmente. Pasamos a la segunda parte.

DE LA TEORÍA FILOSÓFICA AL ANÁLISIS SOCIAL


Lectura de dos textos filosóficos sobre la relación entre teoría y práctica.
Fragmento del texto “Conocimiento e interés”, de Jürgen Habermas.  (abrir una discusión):

- ¿Cuál es la importancia de una “filosofía estrictamente teórica” para Schelling?
- ¿Por qué una actitud teórica correspondería a un conocimiento libre de intereses?
- ¿Cómo se desarrolla el conocimiento desde el concepto de teoría descrito por Habermas?
- ¿Crees que es posible que haya un conocimiento –con actitud teórica– libre de intereses?

Luego de haber discutido respecto de la pretensión de neutralidad de las teorías, el profesor presenta una teoría filosófica que podría ayudarlos a comprender el mundo actual. Se sugiere aquí la noción de “sociedades de control”, de Gilles Deleuze.

Pistas:
* impacto de las ideas aristotélicas en la astronomía,
* la influencia de la filosofía medieval cristiana en la vida de los individuos
* el impacto de las ideas del liberalismo en política.

Atención a la teoría de Habermas  relativa a los tres tipos de intereses que dominan el conocimiento: el técnico, el práctico y el emancipador.

- ¿La filosofía sirve para entender lo que pasa a nuestro alrededor?
- ¿Creen que la filosofía podría ayudarnos a entender mejor nuestra realidad?
- ¿En qué medida nuestra comprensión del mundo responde a teorías filosóficas?

Luego de haber discutido estas preguntas, vamos por el texto de Deleuze para responder por escrito a nuevas preguntas:

- ¿Cuáles son las características de una sociedad disciplinaria?
- ¿Cuáles son las características de una sociedad de control?
- ¿En qué ejemplos concretos o experiencias pueden ver la existencia de estas sociedades?
- ¿De qué manera esta teoría puede cambiar la forma en que vemos el mundo y nuestra propia vida?

Finalmente, un integrante por grupo lee las respuestas a sus compañeros para discutir respecto de la pertinencia, validez y utilidad del concepto de "sociedad de control".


ENTRE LA TEORÍA Y LA PRAXIS - LOS TEXTOS DE APOYO


TEXTO 1

(Jürgen Habermas, Conocimiento e interés, Ideas y valores. Revista colombiana de filosofía, 42(42):61, 1973, trad. Guillermo Hoyos, p. 61-62).

En el semestre de verano de 1802, dicta Schelling sus clases sobre el "Método de los estudios académicos". Allí renueva enfáticamente […] el concepto de teoría que ha determinado la tradición filosófica desde sus comienzos. "El temor a la especulación, el afán no fundamentado de pasar inmediatamente de lo teórico a lo meramente práctico, causa necesariamente en el obrar la misma superficialidad que en el saber. El estudio de una filosofía estrictamente teórica es lo que más inmediatamente nos familiariza con las ideas. Y solo las ideas pueden dar relevancia y significado ético a la acción". Una verdadera orientación para el obrar solo puede ser dada por un conocimiento que se haya liberado de los meros intereses y se haya dirigido a las ideas; es decir, por un conocimiento que haya adoptado una actitud teórica. 


La palabra teoría tiene orígenes religiosos: "Theoros" se llama el representante que enviaban las ciudades griegas a los festivales públicos. En la''Theoria'', es decir, contemplando, se abre el al suceso sacral. En el vocabulario filosófico se traslada la "Theoria" a la visión del "Kosmos" […].


Si el filósofo contempla pues el orden inmortal, no puede sino asemejarse el mismo a la medida del kosmos e imitar en sí mismo dicho orden. Las proporciones que el filósofo contempla, tanto en los movimientos de la naturaleza como en la continuidad armónica de la música, las manifiesta en sí mismo; el filósofo se forma mediante la "Mimesis". La teoría llega a la praxis vital pasando, pues, por un momento en que el alma se asemeja al movimiento ordenado del kosmos. La teoría imprime a la vida su forma, se refleja en el comportamiento del que se somete a su disciplina y esto es "Ethos". Este concepto de teoría y de una vida en la teoría es el que ha determinado la filosofía desde sus comienzos


TEXTO 2


(Gilles Deleuze, Posdata sobre las sociedades de control, en El lenguaje literario, Ed. Nordan, Montevideo, 1991, recuperado el 03-07-2019 de http://www.fundacion.uocra.org/documentos/recursos/articulos/Posdata-sobre-las-sociedades-decontrol.pdf)


Foucault situó las sociedades disciplinarias en los siglos XVIII y XIX; estas sociedades alcanzan su apogeo a principios del XX, y proceden a la organización de los grandes espacios de encierro. El individuo no deja de pasar de un espacio cerrado a otro […]: primero la familia, después la escuela (“acá ya no estás en tu casa”), después el cuartel (“acá ya no estás en la escuela”), después la fábrica, de tanto en tanto el hospital, y eventualmente la prisión, que es el lugar de encierro por excelencia. […] Foucault analizó muy bien el proyecto ideal de los lugares de encierro, particularmente visible en la fábrica: concentrar, repartir en el espacio, ordenar en el tiempo, componer en el espacio-tiempo una fuerza productiva cuyo efecto debe ser superior a la suma de las fuerzas elementales. Pero lo que Foucault también sabía era la brevedad del modelo: sucedía a las sociedades de soberanía, cuyo objetivo y funciones eran muy otros (recaudar más que organizar la producción, decidir la muerte más que administrar la vida) […].
 

Estamos en una crisis generalizada de todos los lugares de encierro: prisión, hospital, fábrica, escuela, familia. La familia es un “interior” en crisis como todos los interiores, escolares, profesionales, etc. Los ministros competentes no han dejado de anunciar reformas supuestamente necesarias. Reformar la escuela, reformar la industria, el hospital, el ejército, la prisión, pero todos saben que estas instituciones están terminadas, a más o menos corto plazo. Sólo se trata de administrar su agonía y de ocupar a la gente hasta la instalación de las nuevas fuerzas que están golpeando la puerta. Son las sociedades de control las que están reemplazando a las sociedades disciplinarias.
 

Los encierros son moldes, módulos distintos, pero los controles son modulaciones, como un molde autodeformante que cambiaría continuamente, de un momento al otro, o como un tamiz cuya malla cambiaría de un punto al otro. Esto se ve bien en la cuestión de los salarios: la fábrica era un cuerpo que llevaba a sus fuerzas interiores a un punto de equilibrio: lo más alto posible para la producción, lo más bajo posible para los salarios; pero, en una sociedad de control, la empresa ha reemplazado a la fábrica, y la empresa es un alma, un gas. Sin duda, la fábrica ya conocía el sistema de primas, pero la empresa se esfuerza más profundamente por imponer una modulación de cada salario, en estados de perpetua metastabilidad que pasan por desafíos, concursos y coloquios extremadamente cómicos. Si los juegos televisados más idiotas tienen tanto éxito es porque expresan adecuadamente la situación de empresa. La fábrica constituía a los individuos en cuerpos, por la doble ventaja del patrón que vigilaba a cada elemento en la masa, y de los sindicatos que movilizaban una masa de resistencia; pero la empresa no cesa de introducir una rivalidad inexplicable como sana emulación, excelente motivación que opone a los individuos entre ellos y atraviesa a cada uno, dividiéndolo en sí mismo. El principio modular del “salario al mérito” no ha dejado de tentar a la propia educación nacional: en efecto, así como la empresa reemplaza a la fábrica, la formación permanente tiende a reemplazar a la escuela, y la evaluación continua al examen. Lo cual constituye el medio más seguro para librar la escuela a la empresa.


TEXTO 3


(Tomaz Tadeu da Silva, Espacios de Identidad. Nuevas visiones sobre el currículum, Octaedro, Barcelona, 2001, pp. 11-12).

El análisis de la noción de “teoría”. En general, en la noción de teoría está implícita la suposición de que la teoría “desvela” lo “real”, de que hay una correspondencia entre la “teoría” y la “realidad”. De una forma u otra, la idea que comporta es siempre representacional, especular, mimética: la teoría representa, refleja, espeja la realidad. Teoría es una representación, una imagen, un reflejo, un signo de una realidad que –cronológicamente, ontológicamente– la precede […].
 

Desde la perspectiva del postestructuralismo, hoy predominante en el análisis social y cultural, es precisamente ese carácter representación el que torna problemático el propio concepto de teoría. De acuerdo con esa visión, es imposible separar la descripción simbólica, lingüística de la realidad –esto es, la teoría– de sus “efectos de realidad”. La “teoría” no se limitaría, entonces, a descubrir, a describir, a explicar la realidad: la teoría estaría irremediablemente implicada en su creación. Al describir un objeto, la teoría en cierto modo lo inventa. La teoría no se limitaría, entonces, a descubrir, a describir, explicar la realidad: la teoría estaría irremediablemente implicada en su creación. Al describir un “objeto”, la teoría en cierto modo lo intenta. El objeto que la teoría supuestamente describe es, de hecho, un producto de su creación. El objeto que la teoría supuestamente describe es, de hecho, un producto de su creación.

Guías y trabajos

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